Una combinación clásica de la cocina familiar que reúne verduras, pollo y una cremosa salsa para conseguir un plato completo y reconfortante. Estos canelones son ideales para preparar con anticipación y llevar a la mesa bien gratinados.
Los canelones son de esas preparaciones que permiten transformar ingredientes sencillos en un plato abundante y sabroso. En esta versión, la acelga aporta frescura y el pollo suma proteínas y una textura sustanciosa, mientras que la salsa y el gratinado terminan de convertir la preparación en una comida ideal para compartir.
La receta requiere varios pasos, pero ninguno resulta particularmente complicado. La clave está en preparar correctamente el relleno y evitar que quede demasiado húmedo, para que los canelones mantengan su forma al momento de servir.
Ingredientes
Para los canelones y el relleno:
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12 láminas de canelones o panqueques para rellenar
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1 atado de acelga
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2 pechugas de pollo
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1 cebolla
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1 diente de ajo
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2 cucharadas de aceite
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100 g de queso rallado
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Sal, a gusto
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Pimienta, a gusto
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Nuez moscada, a gusto
Para la salsa:
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500 ml de leche
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40 g de manteca
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40 g de harina
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Sal, a gusto
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Pimienta, a gusto
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Nuez moscada, a gusto
Paso a paso
1. Cocinar el pollo.
Hervir o cocinar las pechugas hasta que estén completamente cocidas. Una vez listas, dejarlas enfriar y desmenuzarlas en trozos pequeños.
2. Preparar la acelga.
Lavar muy bien las hojas, retirar las partes más duras de las pencas y cocinar la acelga. Escurrirla muy bien y picarla. Es importante eliminar la mayor cantidad posible de líquido para que el relleno no quede aguado.
3. Preparar el sofrito.
Picar la cebolla y el ajo y rehogarlos en una sartén con aceite hasta que la cebolla quede transparente.
4. Armar el relleno.
Incorporar el pollo desmenuzado y la acelga picada. Mezclar y condimentar con sal, pimienta y una pequeña cantidad de nuez moscada. Agregar parte del queso rallado y dejar que la preparación se integre durante unos minutos.
5. Preparar la salsa blanca.
Derretir la manteca en una cacerola. Agregar la harina y mezclar hasta formar una preparación homogénea. Incorporar la leche de a poco, revolviendo constantemente para evitar grumos. Cocinar hasta que la salsa espese y condimentar con sal, pimienta y nuez moscada.
6. Rellenar los canelones.
Extender cada lámina de pasta y colocar una porción del relleno en uno de los extremos. Enrollar con cuidado hasta formar los canelones.
7. Llevar a una fuente.
Colocar una pequeña cantidad de salsa en la base de una fuente para horno. Acomodar los canelones uno junto al otro y cubrirlos con el resto de la salsa blanca.
8. Gratinar.
Espolvorear abundante queso rallado por encima y llevar a horno precalentado hasta que la superficie esté dorada y gratinada.
9. Servir.
Dejar reposar unos minutos antes de llevar a la mesa. Esto permite que el relleno se asiente y facilita el corte y el servicio.
Una receta ideal para la mesa familiar
Los canelones de acelga y pollo son una alternativa especialmente conveniente para quienes buscan un plato completo sin recurrir a ingredientes difíciles de conseguir. La combinación de pollo y verduras permite aprovechar productos habituales de la cocina y convertirlos en una preparación más elaborada.
Además, es una receta que admite organización previa: el relleno puede prepararse con anticipación y los canelones pueden dejarse armados para luego cubrirlos con salsa, queso y llevarlos al horno.
El resultado es un plato cremoso por dentro, gratinado por fuera y con ese perfil de comida casera que convierte una receta sencilla en una opción perfecta para un almuerzo familiar o una cena especial.