La insólita manifestación combinó disfraces, canciones de cancha y referencias a El Señor de los Anillos para cuestionar la presencia del magnate estadounidense en la Argentina y sus inversiones en Vaca Muerta.
Una escena digna de la Tierra Media sorprendió a los vecinos de Palermo Chico durante el feriado del 17 de agosto: un grupo de manifestantes vestidos como Gandalf, el célebre mago de El Señor de los Anillos, se concentró frente a la mansión porteña de Peter Thiel, el multimillonario estadounidense que en los últimos meses incrementó su presencia económica y empresarial en la Argentina.
Los manifestantes se autodenominaron “Lxs Gandalfs del Sur” y eligieron como principal consigna una de las frases más conocidas de la saga creada por J. R. R. Tolkien: “You shall not pass”, acompañada por un insulto dirigido al empresario. La protesta rápidamente se volvió viral en redes sociales por la particularidad de la puesta en escena.
La elección del personaje, sin embargo, no fue casual. Detrás del disfraz existe una referencia directa al propio universo empresarial de Thiel.
Una protesta con Tolkien como lenguaje político
Los manifestantes aparecieron con túnicas, sombreros, barbas y otros elementos destinados a reproducir la imagen de Gandalf. La escena fue acompañada por cánticos y canciones adaptadas al estilo de las tribunas de fútbol.
Uno de los cantos hacía referencia a Palantir, la empresa tecnológica fundada por Thiel junto con Alex Karp. “Vos tenés palantires, para ver el futuro”, entonaron los manifestantes, antes de completar la canción con una provocación contra el magnate.
El nombre de Palantir tampoco es una coincidencia. En el universo de Tolkien, los palantíri son objetos capaces de permitir la observación a distancia y anticipar acontecimientos. Thiel eligió ese concepto para bautizar una de sus compañías más importantes.
La relación del empresario con la literatura fantástica va todavía más lejos: otras firmas vinculadas con él llevan nombres inspirados en la mitología de Tolkien, como Valar Ventures y Mithril Capital Management.
¿Por qué protestaron contra Thiel?
La manifestación se produjo en un momento de creciente atención sobre las inversiones del empresario estadounidense en la Argentina.
Thiel adquirió una propiedad en Palermo Chico valuada en alrededor de 12 millones de dólares y, paralelamente, realizó una inversión de aproximadamente 76 millones de dólares en Vista Energy, operación que representó cerca del 1% de la petrolera vinculada con la explotación de Vaca Muerta. La inversión fue realizada a través de Thiel Macro LLC y comunicada ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).
La llegada del magnate al negocio energético argentino despertó críticas de sectores que cuestionan el avance de grandes capitales extranjeros sobre recursos estratégicos del país.
Para los manifestantes, la cuestión no pasa solamente por una inversión privada. Thiel representa, desde su mirada, un modelo de concentración económica y tecnológica que genera interrogantes sobre el control de recursos, datos e infraestructura estratégica.
En ese contexto, la frase de Gandalf adquirió un significado político: “No pasarás” dejó de ser solamente una referencia cinematográfica para transformarse en el lema de una protesta contra la expansión del empresario en la Argentina.
El hombre detrás de Palantir
Peter Thiel es una de las figuras más influyentes del capitalismo tecnológico estadounidense. Cofundador de PayPal y uno de los primeros inversores de Facebook, construyó posteriormente un poderoso entramado empresarial y financiero.
Palantir, fundada en 2003, se convirtió en una de las compañías tecnológicas más relevantes en materia de análisis de datos e inteligencia. La empresa trabaja con organismos gubernamentales y de seguridad estadounidenses, entre ellos el Ejército, la CIA y el FBI.
Precisamente esa relación con organismos de inteligencia y seguridad constituye uno de los aspectos más controvertidos de la trayectoria empresarial de Thiel.
La expansión internacional de Palantir también generó cuestionamientos vinculados con la vigilancia, el procesamiento masivo de información y el uso de tecnologías de inteligencia artificial y análisis de datos.
Así, para sus críticos, Thiel no representa únicamente a un inversor extranjero interesado en Vaca Muerta. También encarna el poder creciente de las grandes empresas tecnológicas sobre áreas estratégicas de la economía y del Estado.
Una protesta que buscó llamar la atención
Además de concentrarse frente a la propiedad de Thiel, los manifestantes recorrieron otros puntos de Palermo. La movilización incluyó una parada frente al Instituto Nacional Sanmartiniano y otra breve escala frente al Regimiento de Granaderos a Caballo.
La estética elegida convirtió una protesta política en una escena difícil de ignorar. En lugar de pancartas tradicionales, los manifestantes recurrieron a un personaje reconocido mundialmente y a una narrativa que el propio Thiel conoce particularmente bien.
El resultado fue una suerte de intervención política y cultural: Tolkien utilizado como lenguaje de protesta frente a la casa de uno de sus admiradores más poderosos.
La Argentina como nuevo territorio de inversión
La protesta también refleja un debate más amplio sobre el desembarco de capitales extranjeros en sectores considerados estratégicos.
Vaca Muerta se convirtió en uno de los principales focos de atracción de inversiones internacionales debido al potencial de sus reservas de petróleo y gas. El Gobierno de Javier Milei promueve una estrategia destinada a facilitar la llegada de capital privado y extranjero, con la expectativa de ampliar la producción energética y generar mayores exportaciones.
En ese escenario, la inversión de Thiel adquiere una dimensión simbólica. Se trata de uno de los empresarios más influyentes del mundo tecnológico apostando por uno de los principales activos energéticos argentinos.
Para sus defensores, representa confianza en el potencial económico del país. Para sus críticos, plantea interrogantes sobre quiénes serán los principales beneficiarios de esa expansión y qué lugar ocupará el capital extranjero en el control de los recursos estratégicos.
Gandalf contra el “villano”
Los propios manifestantes explicaron su elección con una frase que resume el espíritu de la protesta: consideran que existe “un súper villano viviendo en nuestra ciudad”.
La comparación entre Thiel y un personaje de fantasía puede parecer una provocación humorística, pero detrás de ella existe una crítica política concreta.
Los Gandalfs utilizaron precisamente uno de los universos culturales que más identifica al empresario para cuestionar su presencia en el país. El mensaje fue simple y directo: si Thiel eligió la mitología de Tolkien para bautizar sus empresas, sus críticos también pueden utilizarla para protestar contra él.
La imagen de una docena de hombres vestidos de magos frente a una mansión de Palermo probablemente quedará como una de las postales más insólitas de la política argentina de este año.
Pero detrás del disfraz hay una discusión mucho más seria: el avance de las inversiones extranjeras sobre los recursos estratégicos, el poder de los grandes magnates tecnológicos y el modelo de desarrollo que la Argentina busca construir.
Mientras tanto, los Gandalfs ya dejaron su mensaje frente a la casa del magnate: “You shall not pass”.