El voto joven se parte en dos: Milei conserva el apoyo masculino, pero Kicillof crece entre las mujeres

El voto joven se parte en dos: Milei conserva el apoyo masculino, pero Kicillof crece entre las mujeres

 

POLÍTICA NACIONAL | ELECCIONES 2027 | 9 DE OCTUBRE DE 2026

Una encuesta nacional de la consultora Proyección revela una profunda división de género entre los menores de 35 años. En un hipotético balotaje, el presidente Javier Milei obtiene el 47,8% entre los varones, mientras que el gobernador Axel Kicillof alcanza el 46,6% entre las mujeres. El estudio muestra que las preferencias electorales juveniles están atravesadas por distintas miradas sobre la economía, el Estado y el futuro del país.

La juventud argentina ya no constituye aquel territorio electoral relativamente homogéneo que acompañó el ascenso de Javier Milei a la presidencia. Una nueva encuesta nacional muestra que las preferencias políticas de los menores de 35 años están profundamente atravesadas por una diferencia que comienza a adquirir una importancia central en el escenario político: el género.

El relevamiento, realizado por la consultora Proyección a fines de septiembre, revela que los varones jóvenes se inclinan mayoritariamente por Milei, mientras que las mujeres muestran una preferencia más marcada por Axel Kicillof, gobernador bonaerense y una de las principales figuras del peronismo.

La diferencia no es menor. En un escenario hipotético de segunda vuelta presidencial, Milei obtiene el 47,8% de intención de voto entre los hombres de 16 a 34 años, frente al 35,3% de Kicillof. Entre las mujeres de la misma edad, la relación se invierte: el gobernador alcanza el 46,6%, mientras que el Presidente reúne el 33,7%.

Los resultados, publicados por medios periodisticos, ponen de manifiesto una división que podría convertirse en uno de los temas centrales del debate electoral de 2027, aunque las cifras constituyen una fotografía de las preferencias actuales y no una predicción del resultado de las elecciones.

Dos juventudes, dos maneras de mirar la política

La encuesta permite observar cómo se distribuyen las preferencias ante una eventual segunda vuelta entre Milei y Kicillof.

Intención de voto en un balotaje hipotético

Jóvenes de 16 a 34 años, septiembre de 2026. Porcentaje dentro de cada grupo.

Chart

■ Javier Milei

■ Axel Kicillof

■ Sin decisión

Fuente: consultora Proyección

 
Los porcentajes publicados son aproximados y no completan necesariamente el 100%.

Los números muestran una diferencia de 12,5 puntos a favor de Milei entre los varones y de 12,9 puntos a favor de Kicillof entre las mujeres.

También aparece un dato relevante: el 19% de las jóvenes y el 16% de los varones todavía no definieron su voto ante esa alternativa.

Esta franja de indecisos revela que las posiciones electorales no están completamente consolidadas. El contexto económico, las propuestas de los candidatos y los acontecimientos políticos de los próximos meses pueden modificar las preferencias.

El rechazo femenino a Milei, una señal que se repite

La diferencia entre hombres y mujeres no aparece únicamente cuando se pregunta por la intención de voto.

También se manifiesta en la imagen que los jóvenes tienen de los principales dirigentes.

Según Proyección, Milei registra una imagen negativa del 50% entre los varones jóvenes, frente a un 44% de positiva. Entre las mujeres, el rechazo alcanza el 57%, mientras que su valoración favorable se ubica en el 31%.

Kicillof presenta una distribución diferente. Entre las mujeres jóvenes registra un 36% de imagen positiva y un 35% de negativa. Entre los hombres, en cambio, tiene un 36% de valoración favorable y un 44% de rechazo.

La información muestra que el Presidente enfrenta niveles de rechazo superiores a los de aprobación en ambos grupos, aunque la diferencia es considerablemente mayor entre las mujeres.

La economía cotidiana también influye en las preferencias

¿Por qué las mujeres jóvenes expresan una mayor distancia respecto del Gobierno?

La explicación no puede reducirse exclusivamente a las posiciones sobre el feminismo, las políticas de género o el estilo discursivo presidencial.

Diversas investigaciones de opinión pública sugieren que las preocupaciones económicas y la relación con los servicios públicos también contribuyen a comprender estas diferencias.

La politóloga Julieta Waisgold señaló, que muchas mujeres mantienen un vínculo cotidiano particularmente intenso con las consecuencias de la crisis económica, debido a la distribución desigual de las tareas domésticas y de cuidado.

La administración de los ingresos familiares, la compra de alimentos, la atención de niños y adultos mayores y el acceso a los servicios de salud y educación son dimensiones que pueden influir en la evaluación de las políticas gubernamentales.

Por su parte, Shila Vilker, directora de Trespuntozero, vinculó parte de la diferencia con las distintas concepciones sobre el individualismo y la construcción colectiva.

Estas interpretaciones permiten analizar tendencias generales, aunque no significa que todas las mujeres o todos los varones compartan idénticas prioridades políticas.

El Estado, otro punto de diferencia

El papel del Estado aparece como una dimensión relevante en la división de género.

Según estudios del observatorio Pulsar de la Universidad de Buenos Aires, el 60% de las mujeres consultadas prefiere un país donde el Estado intervenga activamente para reducir las desigualdades económicas. Entre los varones, esa posición alcanza el 53,8%.

Las diferencias también se observan en las opiniones sobre quién debería generar empleo y qué importancia deben tener las empresas públicas.

Estos datos ayudan a contextualizar las distintas respuestas que despiertan las propuestas económicas de Milei, centradas en la reducción del gasto público, la desregulación y una mayor participación del sector privado.

Kicillof, por su parte, plantea una concepción que otorga al Estado un papel más activo en la producción, la infraestructura y las políticas sociales.

Se trata de modelos con diferencias concretas sobre el funcionamiento de la economía y la distribución de los recursos públicos.

Myriam Bregman y el voto femenino de izquierda

Otro aspecto interesante del estudio aparece cuando se analiza una hipotética primera vuelta electoral.

La dirigente del Frente de Izquierda Myriam Bregman obtiene el 16% de intención de voto entre las mujeres jóvenes, frente al 7% entre los varones.

La diferencia muestra que existe un sector significativo del electorado femenino juvenil que se identifica con propuestas situadas a la izquierda del peronismo.

Según el relevamiento de Proyección, las mujeres que expresan su preferencia por Bregman en primera vuelta se inclinan por Kicillof cuando la encuesta plantea una segunda vuelta frente a Milei.

Este comportamiento constituye un dato de intención de voto declarada, no una transferencia asegurada de sufragios en una elección real.

 

El escenario electoral de 2027 comienza a mostrar nuevas divisiones

El estudio de Proyección coincide con otras investigaciones que registran diferencias importantes en las bases de apoyo de los principales dirigentes.

La consultora Zentrix, en su medición de septiembre de 2026, identificó un 28,3% de voto seguro para Milei y un 27,1% para Kicillof en el electorado general. También encontró diferencias relevantes por género: el voto seguro al Presidente alcanzó el 37,5% entre los varones y el 19,9% entre las mujeres.

Sin embargo, los porcentajes de ambos estudios no son directamente comparables: Proyección analiza un balotaje hipotético dentro de una franja juvenil, mientras que Zentrix mide otras categorías de intención de voto en la población general.

La lectura conjunta permite identificar una tendencia que merece atención, pero no establecer resultados futuros.

Una juventud que ya no vota de una sola manera

La principal conclusión del estudio es que la edad, por sí sola, resulta insuficiente para explicar el comportamiento electoral.

Durante el ascenso de Milei, el respaldo de los jóvenes fue uno de los fenómenos más comentados de la política argentina. La nueva investigación muestra que dentro de esa misma generación conviven preferencias diferentes, atravesadas por el género, las experiencias económicas y las expectativas sobre el futuro.

La encuesta también plantea interrogantes para todas las fuerzas políticas: cómo representar las preocupaciones de quienes ingresan al mercado laboral, qué respuestas ofrecer frente a la precariedad económica y de qué manera abordar las desigualdades que atraviesan la vida cotidiana.

Por ahora, el dato más significativo es la profundidad de la brecha entre hombres y mujeres jóvenes.

La juventud argentina no constituye un bloque electoral uniforme. Y comprender sus diferencias será tan importante como conocer sus demandas comunes.

 

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