El quinteto nü metal demostró que puede reinventarse sin perder su sello, ante un público que fue un espectáculos en sí mismo.
Luego de la primera ráfaga de canciones, una tras otra sin parar, el público no sólo seguía de pie sino que también la celebró con un “Olé, olé”. Jonathan Davis, vocalista de Korn, en medio del silencio que se apoderó del escenario, era entonces quien contemplaba el espectáculo que sucedía abajo. Y se lo gozó de tal manera que caminó el tablado erigido dentro de Parque Sarmiento de una punta a otra. Podía seguir así un rato más, pero el show debía continuar. Entonces tomó el micrófono y soltó: “Esto es increíble, ustedes son increíbles”. El frontman aprovechó el momento además para disculparse con los fans por todos estos años de ausencia: casi una década desde su última actuación en la ciudad, en el Microestadio Malvinas Argentinas.
La buena noticia que el cantante clavó en el medio de la perorata es que la banda estadounidense se encuentra terminando su nuevo álbum, lo que usó de garantía para un pronto reencuentro con el público local. Si realmente cumple con su palabra, esta vez la espera no será angustiosa ni se hará tan extensa. El recital que presentó el quinteto el domingo fue tan bien planificado, lo que no le restó emoción, que pasará tiempo para que la evocación de esos 105 minutos de actuación se diluya. Toda una piña al pecho, al mejor estilo de Bruce Lee. Le ganaron la batalla al tiempo, al evidenciar una contemporaneidad que atravesó tanto a su sonido como a su performance, y confirmaron que el metal sigue mostrándose fuerte e inventivo.