El seleccionado argentino de hockey sobre césped derrotó 1-0 a Australia en una semifinal cerrada y de enorme tensión. Julieta Jankunas marcó el único gol del partido y Cristina Cosentino sostuvo la ventaja en un final dramático. Las Leonas jugarán este sábado ante Países Bajos por el título mundial.
Hay partidos que se ganan jugando. Y hay otros que, además, se ganan resistiendo. Las Leonas hicieron las dos cosas en Wavre. En una semifinal cerrada, áspera y marcada por la lluvia, Argentina encontró el gol cuando parecía que el partido se encaminaba inexorablemente hacia los penales y después defendió con uñas y dientes una ventaja mínima para volver a instalarse en la cima del hockey mundial.
Fue 1-0 sobre Australia. Un resultado corto para una actuación enorme.
El equipo dirigido por Fernando Ferrara alcanzó así su séptima final mundialista, la segunda consecutiva, y extendió su invicto en el torneo. El sábado tendrá enfrente a Países Bajos, que derrotó 1-0 a Bélgica en la otra semifinal.
Un partido cerrado hasta el último cuarto
Australia salió a jugar la semifinal sabiendo que cualquier error podía ser definitivo. Argentina respondió con orden, paciencia y una defensa que durante buena parte del encuentro consiguió neutralizar los ataques australianos.
Los primeros tres cuartos transcurrieron prácticamente bajo un mismo signo: intensidad, lucha en el mediocampo y pocas oportunidades claras. Las australianas tuvieron el primer córner corto, mientras que Argentina encontró una de sus mejores ocasiones cuando un remate de Valentina Raposo terminó golpeando en el palo.
El cero parecía cada vez más pesado.
Las Leonas necesitaban encontrar una grieta en una defensa que resistía y una arquera australiana, Jocelyn Bartram, que también tuvo una actuación destacada.
Entonces apareció una jugada preparada.
El córner que cambió la historia
El séptimo córner corto argentino fue diferente.
Agustina Gorzelany amagó con ejecutar la jugada habitual. Australia esperaba la arrastrada de una de las especialistas más importantes del mundo. Pero esta vez la bocha tomó otro camino.
Gorzelany abrió hacia Sofía Cairó, que levantó la cabeza y buscó el centro del área. Allí apareció Julieta Jankunas.
Un toque de palo.
Un desvío.
Y la bocha terminó adentro.
Argentina 1, Australia 0.
Jankunas convirtió así su primer gol del Mundial y el número 121 con la camiseta argentina, justo cuando el partido más necesitaba una aparición de jerarquía.
La jugada preparada volvió a demostrar que en los partidos de máxima exigencia no siempre gana quien más ataca, sino quien encuentra la solución correcta en el momento exacto.
Después del gol, hubo que sufrir
Quedaban casi 14 minutos.
Y Australia no tenía otra alternativa que ir hacia adelante.
Las Leonas debieron retroceder algunos metros y transformar el partido en una batalla defensiva. La arquera Cristina Cosentino comenzó a convertirse en una de las grandes protagonistas de la tarde.
Australia buscó por todos los caminos. Presionó, adelantó líneas y puso a prueba una y otra vez la resistencia argentina.
Cosentino respondió.
La arquera sostuvo el cero con intervenciones decisivas cuando el partido se dirigía hacia un final de máxima tensión.
Argentina no necesitaba otro gol.
Necesitaba que el tiempo pasara.
Un final para el infarto
Los últimos segundos tuvieron todos los ingredientes de una semifinal mundialista.
Australia llegó a convertir sobre el cierre después de una acción dentro del área argentina, pero la jugada fue revisada y el tanto no fue convalidado. Con apenas segundos por jugar, las oceánicas volvieron a reclamar una infracción que podía derivar en otro córner corto.
La revisión no modificó la decisión.
El reloj finalmente llegó a cero.
Y entonces sí: las Leonas pudieron gritar.
No fue una victoria cómoda. Fue una victoria de carácter.
La séptima final mundialista
Con el triunfo, Argentina se metió nuevamente en la definición de una Copa del Mundo.
Será la séptima final mundialista para Las Leonas y la segunda consecutiva, después del subcampeonato conseguido en 2022. El seleccionado argentino fue campeón del mundo en Perth 2002 y Rosario 2010.
Ahora aparece Países Bajos.
El rival que tantas veces se cruzó con Argentina en las grandes definiciones.
El mismo seleccionado que derrotó a Las Leonas en la final del Mundial 2022, cuando se impuso 3-1.
La historia ofrece, entonces, una revancha.
Argentina contra Países Bajos: una final con memoria
El sábado, a las 11 de la Argentina, Las Leonas volverán a disputar una final mundialista. Esta vez será en Amstelveen y frente al seleccionado neerlandés, que además llega como campeón de las últimas ediciones.
Argentina buscará la tercera estrella.
Pero antes deberá superar al equipo que durante años se convirtió en una de las grandes potencias del hockey femenino mundial.
Será mucho más que una final.
Será una reedición de aquella definición de 2022. Será una oportunidad para cambiar una historia reciente. Será también la posibilidad de que una nueva generación de Leonas escriba su propio capítulo en una camiseta que hace tiempo dejó de ser solamente una camiseta.
Porque Las Leonas volvieron a hacerlo.
Cuando el partido pedía paciencia, tuvieron paciencia.
Cuando apareció la oportunidad, fueron letales.
Y cuando llegó el momento de sufrir, no se quebraron.
Ahora queda un último partido.
Un último desafío.
Una última batalla por la tercera estrella.
Las Leonas están en otra final. Y todavía quieren más.