El excampeón mundial de peso mediano falleció a los 59 años tras sufrir una descompensación en un bingo de Morón. Su trayectoria quedó marcada por una histórica victoria por nocaut en México y por su compromiso social en los últimos años.
Jorge “Locomotora” Castro, uno de los boxeadores más reconocidos y carismáticos del deporte argentino, murió este miércoles 14 de octubre a los 59 años, luego de sufrir una descompensación mientras se encontraba en un bingo de la localidad bonaerense de Morón. La noticia generó conmoción en el ambiente deportivo y entre los seguidores de una figura que supo trascender los límites del ring.
De acuerdo con las primeras informaciones difundidas por medios nacionales, el ex campeón mundial recibió asistencia en el establecimiento, pero no logró recuperarse. Hasta el momento de los primeros reportes, las circunstancias precisas de su fallecimiento permanecían bajo investigación.
Nacido en Caleta Olivia, provincia de Santa Cruz, Castro construyó una extensa carrera profesional que lo convirtió en uno de los protagonistas del boxeo argentino durante la década de 1990. Su estilo frontal, su resistencia física y su capacidad para definir combates en situaciones adversas le permitieron ganarse el reconocimiento del público.
Una noche que quedó en la historia del boxeo
El momento más emblemático de su trayectoria llegó el 10 de diciembre de 1994, cuando conquistó el título mundial de peso mediano de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), tras derrotar al estadounidense John David Jackson en Monterrey, México.
Aquella pelea se transformó en una de las más recordadas del deporte argentino. Castro llegaba al tramo decisivo en desventaja en las tarjetas, con el rostro castigado y dificultades para contener los ataques de su rival. Sin embargo, en el noveno asalto conectó un contundente golpe de izquierda que derribó a Jackson y cambió el destino del combate.
La victoria, conseguida contra todos los pronósticos, consolidó su figura internacional y alimentó el apodo de “Locomotora”, asociado a su capacidad para avanzar aun en las situaciones más difíciles. El enfrentamiento fue destacado por la revista especializada The Ring entre los mejores de aquel año.
A lo largo de su carrera, Castro disputó más de un centenar de combates profesionales y se enfrentó a destacados rivales del circuito internacional. Su personalidad extrovertida, su lenguaje popular y su particular sentido del humor también lo convirtieron en un personaje habitual de los medios de comunicación.
Del ring a la televisión y el trabajo social
Después de alejarse de la competencia profesional, Castro mantuvo una fuerte presencia pública. Participó en programas de televisión, reality shows y encuentros deportivos, donde continuó despertando el interés de distintas generaciones.
Pero su vida fuera del boxeo también estuvo atravesada por una actividad que adquirió cada vez más importancia: la asistencia alimentaria en barrios del conurbano bonaerense.
Durante los últimos años impulsó comedores y merenderos en Lomas de Zamora y otros puntos de la provincia de Buenos Aires, además de colaborar con espacios comunitarios mediante la entrega de mercadería. En 2025 había anunciado su intención de ampliar esa tarea con un nuevo comedor en Morón, ante el crecimiento de la demanda de ayuda alimentaria.
En distintas entrevistas, el exboxeador había relatado las dificultades económicas que atravesó durante su infancia y juventud. Esa experiencia, según explicó públicamente, influyó en su decisión de ayudar a personas que enfrentaban situaciones de vulnerabilidad.
Su compromiso social sumó otra dimensión a una figura que, para buena parte del público, ya estaba identificada con las grandes noches del boxeo nacional.
Un legado que excede los títulos
La muerte de Jorge “Locomotora” Castro deja un vacío en el deporte argentino. Su consagración mundial, sus combates memorables y su personalidad popular forman parte de una etapa especialmente significativa del boxeo nacional.
Su historia estuvo marcada por la perseverancia, la exposición pública y una capacidad singular para convertir una pelea adversa en una oportunidad. Aquella victoria frente a John David Jackson continúa siendo el símbolo más claro de su carrera y una de las imágenes más representativas del pugilismo argentino.
Sin embargo, su legado no se limita a los cinturones obtenidos ni a las noches de gloria. En sus últimos años, Castro también buscó construir una identidad ligada a la solidaridad y al acompañamiento de quienes necesitaban ayuda.
A los 59 años, se despide una figura que supo ganarse un lugar en la memoria deportiva y popular del país. Para los aficionados que lo vieron pelear y para quienes conocieron su faceta solidaria, Jorge “Locomotora” Castro será recordado como un campeón que dejó su huella tanto arriba como abajo del ring.